
Una de las mejores cosas que tiene hacer e-mail marketing, es que puedes analizar todos los datos tras la campaña: quién ha leído tu e-mail, quién lo ha reenviado, quién ha hecho “clic”… Esta información es vital para valorar el éxito/fracaso de una campaña y para actuar en consecuencia. La pregunta es: ¿cuándo lo hacemos?

